Hola, soy Catalina Jiménez.
Antes de crear Santocha, desarrollé mi carrera como Ingeniero Civil Industrial, liderando proyectos y equipos en importantes organizaciones del sur de Chile. Durante años trabajé en entornos altamente exigentes, creciendo profesionalmente y enfrentando desafíos que me permitieron desarrollarme tanto técnica como humanamente.
Sin embargo, llegó un momento en que comencé a preguntarme cómo quería vivir mi vida. Aunque me sentía agradecida por mi carrera y por todo lo que había logrado, también sentía que avanzaba a un ritmo que me alejaba de mi bienestar personal. Necesitaba hacer una pausa, escucharme y explorar otros caminos.
Esa búsqueda me llevó a Australia, donde viví una de las experiencias más transformadoras de mi vida. Lo que comenzó como una aventura se convirtió en una verdadera escuela de aprendizaje. Trabajé en reconocidos centros de masoterapia, perfeccionando técnicas y aprendiendo de terapeutas de distintas culturas, especialmente asiáticas, donde el cuidado integral de las personas forma parte de una tradición profundamente arraigada. También tuve la oportunidad de trabajar en hoteles de primer nivel, donde comprendí la importancia de la excelencia en el servicio y la creación de experiencias memorables para quienes confían en ti.
Durante esos años continué explorando distintas disciplinas relacionadas con el bienestar, el movimiento consciente y el desarrollo personal. Ese camino finalmente me llevó a India, donde estudié yoga. Lo que comenzó como una experiencia personal para reconectar conmigo misma terminó transformándose en una filosofía de vida que hasta hoy guía muchas de mis decisiones.
Al regresar a Chile retomé brevemente mi profesión, pero ya sabía que algo había cambiado. Mi camino me llevó al Hotel AWA, donde asumí la gestión del Spa y la Tienda, liderando importantes procesos de desarrollo y consolidando una visión que integraba servicio, bienestar y experiencia del cliente. Paralelamente continué impartiendo clases de yoga y realizando terapias en Puerto Varas.
Fue entonces cuando comprendí que había llegado el momento de crear algo propio.
Así nació Santocha.
Un espacio construido con dedicación, sensibilidad y propósito, donde distintas disciplinas y profesionales se unen para acompañar a las personas en su búsqueda de bienestar.
Con el paso de los años, Santocha también ha evolucionado junto conmigo.
Hoy soy emprendedora, terapeuta, profesora de yoga, madre e Ingeniero Civil Industrial. Después de varios años dedicada completamente al mundo del bienestar, encontré una forma de integrar ambas vocaciones, manteniendo mi desarrollo en el ámbito corporativo mientras continúo liderando y proyectando Santocha.
Esta experiencia me ha permitido comprender que el bienestar no se trata de elegir entre una vida personal o profesional, sino de construir una vida coherente con quienes somos y con las distintas etapas que vamos transitando.
Como muchas mujeres, he vivido procesos de transformación importantes: cambios personales, desafíos profesionales, maternidad y nuevas búsquedas de sentido. Experiencias que me han permitido comprender con mayor profundidad las necesidades que enfrentamos cuando sentimos que debemos ocuparnos de todo y de todos, dejando muchas veces nuestro propio bienestar para después.
Por eso, Santocha está evolucionando para convertirse en mucho más que un spa o un centro de yoga.
Nuestra visión es acompañar especialmente a mujeres que están transformando su vida, ya sea a través de la maternidad, la perimenopausia, cambios personales, desafíos profesionales o simplemente el deseo de vivir de una manera más consciente y equilibrada.
Creemos que el bienestar no se encuentra en soluciones rápidas ni en momentos aislados de relajación. Se construye día a día mediante hábitos sostenibles, autocuidado, movimiento, conexión personal y acompañamiento profesional.
Hoy Santocha integra experiencias terapéuticas, programas de bienestar, actividades grupales, talleres y productos cuidadosamente seleccionados para ayudar a las personas a sentirse mejor consigo mismas y con su entorno.
Porque cada mujer merece un espacio donde pueda detenerse, escucharse y reconectar con quien realmente es.
Santocha significa “contentamiento”. Es un concepto proveniente de la filosofía del yoga que nos invita a cultivar gratitud, aceptación y confianza en el proceso de la vida. Es una palabra que me acompaña desde hace años y que representa profundamente la esencia de este proyecto.
Gracias por estar aquí y por ser parte de esta comunidad.
Namasté.